Tratamiento de nuestras cabañas de madera

Tratamiento de nuestras cabañas de madera

Nuestras cabañas de madera son acogedoras por dentro, pero también nos gusta verlas bonitas por fuera, y este año toca volver a darles tratamiento exterior. El caso es que hablando con nuestro amigo Isidro del restaurante Casa Remis de Fontanos, un lugar habitual cuando salimos por el exquisito trato y buena cocina, nos comentó como hacían ellos el tratamiento a las cabañas de madera de la estación de esquí de San isidro, un lugar donde las condiciones de sufrimiento de la madera son duras evidentemente, y hemos seguido su consejo esta vez.

El mismo tratamiento es el que tienen ellos en el restaurante en toda la madera que tienen, y consiste en lo siguiente:

  1. Lo primero es lijar bien la madera para quitar los restos de barnices o lasures previos. Las tablas que están más arriba cubiertas por el volado del tejado han sufrido poco y no las hemos lijado. Lo hacemos con una lijadora eléctrica pequeña y una radial con disco especial de lijas de madera superpuestas (preguntad al ferretero el sabe cuales son esos discos).
  2. Una vez lijado, limpiamos con un trapo húmedo o compresor con aire el polvillo que ha quedado, o le dais desde un poco lejos con la Karcher (si son potentes escarban la madera incluso) y dejáis secar un poco.
  3. Hacéis una mezcla de agua con nogalina al gusto para obtener el tono (apuntad la proporción de agua y nogalina empleada), y probáis en una tabla que se vea poco de la cabaña como queda el color de más o menos oscuro, y tras darle dos capas, dejáis secar. Después hacéis en un vaso una mezcla de aceite de linaza puro con aguarrás puro al 50%, y le dais una capa. Dejáis secar y volvéis a darle otra de aceite de linaza solo, sin diluir. Esto veréis que oscurece el tono que teníais solo con la nogalina diluida. Si os gusta el tono, esa es la proporción de nogalina que vais a usar, si es muy claro o muy oscuro, hay que diluir más o menos. Esto va en gustos.
  4. Una vez que ya sabéis el tono que queréis, hay que hacer el mismo proceso en toda la cabaña: Primero una base de agua y nogalina. Esto es lo que le da el color, la madera absorbe el color de la nogalina, pero no tapa y se ve perfectamente la beta. Normalmente hay que dar dos veces la nogalina diluida.
  5. Después ya damos a toda la cabaña una capa de la mezcla al 50% de aceite de linaza y aguarrás puro. Ojo que no se da aguarrás «simil», o disolvente, hay que usar aguarrás puro.
  6. Tras absorber bien la mezcla, se le da otra capa de aceite de linaza solo, y se espera a que seque para ver el color real que hemos obtenido. La beta de la madera se verá perfectamente, y quedará teñida y con un brillo satinado (más suave que el barniz) que le da un aspecto precioso.

Los tratamientos con barnices y lasures, son también recomendables y protectores de la madera sin ninguna duda, son los que hemos hecho siempre, pero con los años nos hemos dado cuenta de que requieren mas frecuencia de mantenimiento, y los que son oscuros tapan la madera (no se ve la beta), por lo que hemos optado por esta opción. En tres o cuatro años, os contaremos como nos ha ido.

 

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